Columna de Opinón | Fortalecimiento del Sistema Nacional de Protección Civil

Columna de Opinón | Fortalecimiento del Sistema Nacional de Protección Civil

Fortalecimiento del Sistema Nacional de Protección Civil​

Por: Juan Cristóbal Hermosilla, Director Ejecutivo de GRC

"Sólo el trabajo de prevención logrará transformar comunidades vulnerables en comunidades resilientes ante los desastres"

Diagnóstico

Chile es un país de riesgos y debemos aprender a convivir con ellos. La comunidad, la sociedad civil organizada, el sector público y el privado tienen que ser más proactivos, reflexionar y analizar el cómo se emplaza en el territorio, avanzar en la reducción de los riesgos y estar más y mejor preparados.  

Para conseguir estos avances, se necesita generar un trabajo de prevención conjunto entre todos los actores, fortalecer la institucionalidad y aumentar la inversión en ciencia y tecnología. Sólo así, este trabajo de prevención logrará transformar comunidades vulnerables en comunidades resilientes ante los desastres.

Tal como nos fortalecimos después del 27 de febrero de 2010 frente a terremotos y tsunamis -con la red de monitoreo sísmico, sistemas de alerta y simulacros entre otros-, es preciso extender ese fortalecimiento a las otras amenazas que nos afectan como país y que se han incrementado por efectos del cambio climático, como, por ejemplo, incendios forestales, aluviones e inundaciones.

Hoy Chile enfrenta las emergencias como Sistema, utilizando la estructura político-administrativa del Estado, desde los Municipios al nivel central, donde ONEMI coordina a instituciones técnicas que trabajan en temas específicos; SHOA en tsunamis o SERNAGEOMIN en volcanes, y a otras que responden en el terreno (Bomberos, Policías, Salud, FFAA, etc). Sin embargo, nuestra realidad como país es que ONEMI no cuenta con capacidades mandatarias ni fiscalizadoras que permitan el trabajo más allá de las buenas intenciones, los Municipios no cuentan con los recursos para trabajar en materias de gestión de riesgos y gestión de emergencias, los planes reguladores, en la mayoría de los casos, no consideran las amenazas del territorio y la evaluación para aprobar la construcción de proyectos viviendas, infraestructura crítica, centros comerciales, etc., no consideran la gestión del riesgo.

Propuestas

En el mundo público y legislativo se debe impulsar y fortalecer el proyecto de ley que hoy duerme en el Congreso desde 2011, que define y norma el Sistema de Protección Civil con todos sus integrantes, exigiéndoles una planificación conjunta, en donde ONEMI pasa a ser un Servicio Nacional con más atribuciones, creciendo territorialmente hasta las provincias y entregando recursos a las Municipalidades, como primera línea de prevención y respuesta para la comunidad. Lo anterior asegurará el funcionamiento del Sistema independiente de las voluntades o intereses.

Además, se debe integrar en los planes reguladores y en la evaluación de los proyectos la variable de gestión de riesgo de desastres, impidiendo de esta manera la construcción de infraestructura crítica en zonas de riesgo, ni otro tipo de infraestructura, sin medidas de prevención y mitigación, lo que permitirá bajar el riesgo y aumentar la consciencia en el cómo nos emplazamos en el territorio. 

En el mundo de la educación es necesario incluir en las mallas curriculares de educación escolar y universitaria, contenidos de gestión del riesgo, sensibilizando e instalando capacidades en las nuevas generaciones de forma transversal en todas las profesiones.

Institucionalizar un Observatorio de Riesgos Socionaturales para el estudio, análisis y generación de propuestas de mejora para el Sistema bajo el concepto de multi-amenaza, permitiendo así, el estudio de los riesgos de forma interagencial e incorporar las distintas disciplinas y enfoques en un contexto de cambio climático.

Implementar una Red de Monitoreo Hidrometeorológico de nivel mundial, lo que permitirá contar con mayor y mejor información para la generación de estudios y la toma de decisiones en caso de tener que alertar a la población ante eventos hidrometeorológicos.

El Marco de Acción de Sendai puso como un planteamiento necesario la colaboración público privada para hacernos cargo como sociedad de mejorar nuestra propia resiliencia y estar así mejor preparados. La coordinación entre todos los actores y la información adecuada en ellos son de vital importancia para prevenir un mayor impacto tanto en vidas como en patrimonio frente a un eventual evento catastrófico. Es por ello que el mundo privado debe sumarse a estos esfuerzos, generando conciencia de que es imprescindible incorporar la gestión de riesgos a su gestión empresarial y prepararse de la mejor forma posible para proteger su propio sistema y su comunidad.